Serie mesas servidas 2007/ tinta resistente y encáustica.
Las mesas vacías son tristes como una cara sin ojos, las mesas que no tienen nada arriba pierden el sentido y no merecen llamarse mesas.
Es mejor esquivarlas cuando una las ve desprovistas de objetos, de invitaciones a mirarlas, mejor evitar ese momento de apatía y dirigir la mirada a cualquier punto de la sala que retome el sentido de ser.
Mis mesas servidas son platos con comida, con tazas,con frutas o verduras, ellas quieren ser degustadas, observadas, ellas si quieren ser mesas.
"cocina al borde del mar"
"mesa servida para Matisse"
"mesa servida para Vincent"
"camarones"
"mesa de domingo por la mañana"
