<< anterior... Esto me hizo dudar de mis prejuicios (que para mi eran verdaderas convicciones mefistofélicas). Entonces intenté mirarlos con ojos de quien tiene gatos en su casa, pero mi mirada extranjera me delataba en cada encuentro inoportuno con estos seres. Es así que en mi cotidianeidad comenzó un camino de fraternidad felina que desconocía. Y de todos modos, me dije: los perros de Montevideo tienen otra poesía!
"gato para un modelo"
"primer plano de naturaleza muerta"
"debut de primavera"
"gato negro en la noche"
"gato blanco en la playa"
