menú

<< anterior... Esto me hizo dudar de mis prejuicios (que para mi eran verdaderas convicciones mefistofélicas). Entonces intenté mirarlos con ojos de quien tiene gatos en su casa, pero mi mirada extranjera me delataba en cada encuentro inoportuno con estos seres. Es así que en mi cotidianeidad comenzó un camino de fraternidad felina que desconocía. Y de todos modos, me dije: los perros de Montevideo tienen otra poesía!

"gato negro saliendo del plano"
óleo sobre tela
38x46cm
"gato para un modelo"
óleo sobre tela
41x33cm
"primer plano de naturaleza muerta"
óleo sobre tela
38x55cm
"debut de primavera"
óleo sobre tela
50x65cm
"gato negro en la noche" "gato blanco en la playa"